martes, 9 de julio de 2013

TU MÁS ÍNTIMO INSOMNIO



¿Cómo decir
lo que parece imposible?
Mirar dentro de ti
con el tacto exaltado
de mis dedos.
¿Cómo explicar que,
más sensible aún,
mi sexo mira ahí
con la claridad de un ave
desde arriba?
Con la inocencia del ciego
intervenido,
que al retirar la venda
ve por primera vez.

Abrir los ojos,
despertar dentro de ti
en otro mundo.

¿Cómo es posible aún
que sin esa luz del día,
abandonada en ritmo
deseante,
en la evidente obscuridad
de entraña
que anhela,
algo muy hondo
se ilumine así
y esté  yo en ti
como quien mira al sol
sin fin,
sin tiempo?

Me abandono
a ese calor,
a esa canción ritual,
a su intensidad de trance,
a su fuerza de atracción,
a tu luz indescifrable
dentro.

Contemplo
con mi sangre
la estampida amenazante
de la tuya.

No caben ahí más palabras
ni yo en mi asombro:
dentro de mí
la luz dentro de ti
crece,
expansiva,
total,
sonriente.

Yo la vi,
y bajo mis párpados
la miro aún
con todos esos ojos
imposibles.
Me tocas con tu luz
cuando me acuerdo.
Tu más intimo insomnio
me encandila.